Historia de la Fonteta de Sant Lluis

La fonteta

En el siglo XVI, San Luis Bertrán de camino a la Albufera desde Ruzafa, se empezó a encontrar mal y a tener muchísima sed. Encontró entonces la fuente que le habían recomendado y al beber aquella agua, se sintió tan mejorado que la bendijo y según el párroco Vidal y Micó “desde entonces no ha faltado el agua en aquella Fonteta de Sant Lluís, devolviendo en bastantes ocasiones la salud a los enfermos”.​ En el siglo XVII se levantó en memoria de los milagros del santo, una ermita que dependía de la parroquia de San Valero de Ruzafa. Ya en el siglo XX el caserío que se había ido formando alrededor de dicha ermita se elevó a la categoría de parroquia, por lo que la ermita se amplió para tomar forma de iglesia.

Al lado de esa iglesia, en un pequeño jardín, podemos encontrar hoy esa fuente.